Yo seré el cóndor...¿Quieres ser mi toro?

Parte 0. Prólogo.

Una mujer, un sin-papeles, un asalariado, un indígena, una lesbiana, un transexual, una puta, un endeudado o un insolvente. ¿Hablamos de personas? Por supuesto que no. Hablamos de categorías: conjuntos de rasgos supuestamente consustanciales a lo designado, que lo determinan como tal. ¿Para qué nos sirve categorizar? Pues como en todo, dividiendo, compartimentando, todo se hace más más fácil de manipular.Pero también para algo mucho más perverso, crear valores y en consecuencia, jerarquías. Es así como una mujer blanca siempre podrá imponerse sobre un hombre indio. Un hombre indio siempre saldrá impune de violentar a un transexual y así, podríamos ensayar ecuaciones durante largo rato. Cómo, si no, separar a ellos de nosotros, cómo señalar al "otro", portador de un reclamo de dignidad que no merece atención.

Se trata de una estructura del sometimiento a la que todxs hemos hecho concesiones alguna vez, alimentándola. El que mira hacia otro lado, el que guarda silencio, el que es vulnerable al chantaje y el soborno está otorgándole legitimidad a este sistema. De más incidir sobre la postura que asume quien se declara "apolítico".

El colonialismo es sólo una de las muchas formas que tiene este sistema para convertir individuos en esclavos. Empobrecer una comunidad por medio del expolio de su patrimonio cultural y material resulta infalible como estrategia de destrucción de identidades. Una vez conseguido esto, el sujeto está más que dispuesto a entregar su fuerza de trabajo por centavos y de mostrarse, encima de todo, agradecido.
La monopolización de patentes y privatización del conocimiento son otras formas, pero el enemigo es el mismo.



Parte 1. Antecedentes.

Un día, una inmigrante peruana en España (yo) descubre de modo empírico que su condición biológica de mujer y política de extranjera determinan una serie de estigmas y presuposiciones que responden a un mismo sistema de relaciones de poder: el colonialismo. Una mujer fuera del entorno que le corresponde por nacimiento, se convierte potencialmente en una puta en el sentido más completo de la palabra: un sujeto que realizará el "trabajo" destinado por derecho político a las féminas locales, a cambio de una remuneración menor. En otras palabras, una mujer que aceptará ofrecer sexo a cambio de una única paga (por medio de la prostitución) en vez de manutención de por vida (por medio del matrimonio).

Parte 2. Auto-representación. Cuestionamiento del entendimiento de ciertos rasgos que se entienden como consustanciales al género.

Si finalmente concordamos en que existe un intercambio comercial en toda relación humana, no parece justo tener que acatar la interpretación unilateral que se hace del mismo. Esta es, la del macho blanco. Yawar Fiesta es una respuesta de carácter lúdico y simbólico a estereotipos femeninos que son en realidad eficaces armas de sometimiento.

Parte 3. ¿Yawar...Fiesta?

En la región andina del Perú, donde nací y viví los primeros años de mi vida, existe una tradición que se repite desde tiempos de la colonia española. Es un rito de representación que consiste de la lucha entre un toro y un cóndor que va atado con sogas a su grupa. El cóndor representa al mundo andino, el toro, claro está, al mundo hispano, más concretamente al colonizador. No se trata de un encuentro amable, es una lucha sangrienta. Pero como todos los ritos, ocurre en un espacio neutral y es, ciertamente, un placebo que sublima cualquier conato de sublevación real. ¿Por qué este rito se sigue practicando afanosamente, invariablemente año tras año? ¿Será que la convivencia entre colonizadores y autóctonos continúa siendo regida por la exclusión y el abuso? Convivencia fundada en pactos tácitos de sumisión y gestos de pretendidos consuelo o retribución, tal como la que existe entre hombres y mujeres, entre europeos e inmigrantes, entre pobres y ricos.

Parte 4. La Respuesta:

Una inmigrante peruana en España: yo. Vestida con traje típico andino.

Un cliente español: Vestido como cliente español.

Un fotógrafx: Vestidx como le de la gana.

Un diseñador: que me pondrá alistas de condor en una foto.

Género: Tterror (para el cliente).

Parte 5. Argumento :

Yo, puteando y vestida con traje típico de mujer andina.

Un hombre español se acerca y me aborda. Se produce el acuerdo.

El hombre español y yo iniciamos el acto sexual.

Expongo mi pene y penetro al cliente mientras me crecen alas de cóndor.

Me como al cliente.

Moraleja: ¡¡¡¡¡¡¡¡NO TODO ESTA DICHO CABRONES CAPITALISTAS!!!!!!

3 comentarios:

Tina Paterson dijo...

Hostias, ¡¡QUÉ BUENO!!
d.

ser bicéfalo dijo...

Me alegró el día tu blog. Te dejo el único corto que realizó Jean Genet. Si no lo has visto creo, te puede gustar.
Habla de muchas cosas pero sobe todo del deseo. del deseo y del deseo.

ser bicéfalo dijo...

http://www.ubu.com/film/genet.html

ahí está